Del ahogo que me provoca tu bufanda, tu cuellos bajo y apretado, tus sueños de caja de zapatos, tus anhelos de papel de diario...
La tristeza de la santificación del error, del pecado jamás osado, de cuando te convencieron de lo que estaba bueno, cuando necesitaste y vine corriendo...
La indignación de las historias que se repiten, del mundo que no avanza y el tiempo siniestro que corre sin venganza...
De la vez que te conté como salia el sol por mi ventana mientras cerrábamos los ojos abajo del agua... del olor de los traidores rancios, del amor y sus dolores inhabitados, de los días de lluvia sin stereo, de las promesas que jamas se cumplieron...
De los años que no vienen solos, de los cajones que rebalsan de hastio, de la certeza de no haber nacido así, del horror y espanto del mundo, de la mentira que se vive en masa y la ilusión de volver a casa... las canciones que ya no riman con nada, de los besos desesperados a mitad de cuadra.
De la ventana del cuarto que se empaña y la corriente del séptimo que todavía te llama... de los atardeceres que sacan lo mejor de mi y la montaña de ropa semi lavada que habita una silla al lado de mi cama.
Del sin sabor de los errores caros, de las luchas continuadas, de los pesos en la espalda, de las guerras de otros, del viento fuerte a las 10 de la mañana...
Del alivio del aire nuevo de la madrugada, el enemigo intimo que vive entre las sabanas, las pesadillas de mil vueltas que se transforman cuando estoy despierta, la verdad de la palabra atornillada, la tristeza en la cara y la hipocresía de una vida maniatada...
El amargo de una ensalada prestada, de la nostalgia de haber vivido bien, de la alegría de ver girar al mundo en armonía, del aburrimiento de hoy, de los besos, los celos, los dichos y entredichos, de las malas lenguas, de las serpientes feas, de cuando ya nada tenemos que ver, de la infancia que se esfuma en un volver a elegirse, o no.
viernes, 15 de junio de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
Lo malo es mentir...
Lo malo es mentir palabras de amor, dicen los Babasonicos, yo hoy no encuentro en el mundo circundante quien no lo haga...
Cansada de la malversación de la palabra amigo, del uso irrestricto del adjetivo, de la transformación constante de este titulo en un mero sustantivo, el vaciamiento de la palabra, la insignificancia de ese bello sonido hoy...
Ansiosa de la necesidad de volver a escucharlo, sentirlo, tocarlo, vivirlo...
Asqueada de la efervescencia de las relaciones modernas, del hartazgo de los abrazos sin fuerza, de las promesas incumplidas, de las vidas jamas vividas, de la incompetencia de ir mas allá, de la limitación física de los sueños, de la ignorancia de los sentimientos...
Habito lugares endemoniados, rodeados de bellas mentiras inconclusas, repleto de falsos perdones, de miradas engañosas, de morales dudosas y lagrimas de cocodrilo... de amores fugaces, de roces constantes, de peleas sin enemigos, de vidas muertas de miedo, de caras de hielo...
Me baño en charcos de mediocridad, me hundo hasta que el aire ya no llega a los pulmones, pretendo salir ilesa, claramente no sucede...
Espero la llegada de otra luna sin sueños, abrazo la almohada de los recuerdos, me esfuerzo por no ser uno mas, me apego a la creencia de que lo bueno siempre tarda en llegar, pero evidentemente nunca llega...
Creyendo haber nacido en el siglo equivocado, esperando desesperada que mañana sea hoy, consolando mis venas con mas sangre toxica, aplacando el alma con el puñal de la nostalgia, volviendo para atrás anhelando no haberme equivocado, volviendo la vista sobre los árboles, luchando contra la certeza de ver caer los hojas que este otoño asesinara sin piedad...
Y así voy cayendo en la cuenta de que la mentira fue mía, la que eligió la mediocridad fui yo, la que no corrió cuando debía y la que se apego a la suciedad, la autora material de todas las decisiones apresuradas, la que se dejo intoxicar por la cortina de humo, la que se quemo con fuego, la ciega que no quiso mirar, la que dio todos esos pasos en falsos, la que tropezó y se golpeo, todas esas personalidades abolladas aun siguen siendo yo...
Cansada de la malversación de la palabra amigo, del uso irrestricto del adjetivo, de la transformación constante de este titulo en un mero sustantivo, el vaciamiento de la palabra, la insignificancia de ese bello sonido hoy...
Ansiosa de la necesidad de volver a escucharlo, sentirlo, tocarlo, vivirlo...
Asqueada de la efervescencia de las relaciones modernas, del hartazgo de los abrazos sin fuerza, de las promesas incumplidas, de las vidas jamas vividas, de la incompetencia de ir mas allá, de la limitación física de los sueños, de la ignorancia de los sentimientos...
Habito lugares endemoniados, rodeados de bellas mentiras inconclusas, repleto de falsos perdones, de miradas engañosas, de morales dudosas y lagrimas de cocodrilo... de amores fugaces, de roces constantes, de peleas sin enemigos, de vidas muertas de miedo, de caras de hielo...
Me baño en charcos de mediocridad, me hundo hasta que el aire ya no llega a los pulmones, pretendo salir ilesa, claramente no sucede...
Espero la llegada de otra luna sin sueños, abrazo la almohada de los recuerdos, me esfuerzo por no ser uno mas, me apego a la creencia de que lo bueno siempre tarda en llegar, pero evidentemente nunca llega...
Creyendo haber nacido en el siglo equivocado, esperando desesperada que mañana sea hoy, consolando mis venas con mas sangre toxica, aplacando el alma con el puñal de la nostalgia, volviendo para atrás anhelando no haberme equivocado, volviendo la vista sobre los árboles, luchando contra la certeza de ver caer los hojas que este otoño asesinara sin piedad...
Y así voy cayendo en la cuenta de que la mentira fue mía, la que eligió la mediocridad fui yo, la que no corrió cuando debía y la que se apego a la suciedad, la autora material de todas las decisiones apresuradas, la que se dejo intoxicar por la cortina de humo, la que se quemo con fuego, la ciega que no quiso mirar, la que dio todos esos pasos en falsos, la que tropezó y se golpeo, todas esas personalidades abolladas aun siguen siendo yo...
lunes, 30 de enero de 2012
Decalogo lunar
Confundir el todo por la parte, mezclar los sin sentidos, volverse un ente apático y acomodado, mirar la novela del mediodía desde la ventana de tu casa, volar tan alto como un caracol, correr mas rápido que un paralitico, ver la vida desde un monitor de pc de esos que son bien bien finitos. desenredarse el pelo con crema enjuague abajo de la ducha, volver a casa porque la calle esta dura, salir de noche y volver de dia, saborear el pan nuestro de cada día, olvidar el paso pensando en la salida, tomarse con calma lo que le importa al alma y hacer un lío de la revista mas pava. soltar una carcajada solo por cortesía, hablarle a un amigo de tu primo porque su auto es lindo, volverte el rey entre todos los ciegos, saber de memoria la frase que sigue a cada partida, cantar porque lo manda un parlante, dejar de saltar para encontrar la salida, buscarse en los demás porque no hay nada que rebote adentro del cuerpo que pueda sanar la herida vieja que muerde la peste y explota al mediodía. La verdad que no vale, la desdicha que no es admitida, el valor se cuenta en monedas de chocolate vencido. las batallas perdidas nunca libradas, los miedos disfrazados de bonanzas, la sabiduría barata, jamas habrá filosofía. La cuestión de saberse abatido balanceandose en una hamaca, la incoherencia de un sabado a la madrugada y la crudeza eclesiastica del domingo por la mañana. Las mudanzas mundanas y los viajes a Iwo Jima. La belleza de un rostro que ya no recuerdo propio y la sensatez de haber olvidado la ironia en otra casa. El mundo prestado que se hace mio y un cuento inventado para todos mis amigos.
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