jueves, 26 de febrero de 2015

Mucho mas que una canción,
todavía suena mil años luz,
el recuerdo de un mundo bajo el agua,
del reino perdido del deseo sórdido que aqueja
los vientos que ahuyentan olas del desierto.
Los valles que sombran sus noches de frío,
un fluir constante del agua de un rio
sin paz, ni dolor, ni destino.

La calidez del invierno tiritante,
del sueño anhelante de un tiempo herido,
el ser de bronce que surge de las noches
del olvido.

Racimo colgante de parra translucida
del sol que se cuela por los intersticios,
de las razones que ya no tienen sentido.

Corazones hirientes de cuerpos vacíos
y noches de humo, de rocas y ansío.
cantar del beso dulce de tus manos suaves,
de tus ojos fijos

el mar te extrañara quizás,
pero en mi todavía encuentro
tus ojos dormidos
.
Abuso de aromas, de abetos y pinos,
cantaros de mañana y silencios del abuso del vino,
soñadores extintos.

Azul,
azul, celeste y rosa y te abandona,
y el viento calma y no existen mas olas.
se aleja otra vez para siempre, para siempre todo
el azul,  y de nuevo el vacío.