Siempre vi a mi abuela como un souvenir de un mundo estático, un mundo que yo no conocí pero interpreto a través de ella, un mundo de normas y formas me inspiraban sus polleras a media pantorrilla impecables y siempre planchadas de esas telas gruesas importadas, importaciones de barcos, de baúles y de almacenes de ramos generales, telas de modistas hechas a medida, impregnadas de idiosincrásica de pueblo- ciudad naciente, polleras eternas y zapatos de taco medio y punta redondeada, en combinación perfecta con la bolsa de red de las compras.
Mi abuela siempre sintetizó para mi la sencillez de la elegancia en un mundo donde ostentar era mala palabra, la importancia del honor, del maestro y la escuela, un mundo que tiene continuamente la luz de las 4 de la tarde y el silencio del descanso sagrado en donde los niños son mas libres, esa hora que terminaba con un grito colectivo del llamado a la merienda y que si en casa estaba la abuela olía siempre a torta recién horneada.
Cuando pienso en mi abuela pienso en un mundo rígido, donde los cambios golpeaban, un mundo de reglas duras, donde se hace lo que se debe, un día a día de hombres prepotentes y mujeres cabisbajas, pero también cuando pienso en mi abuela saliendo de su cocina con el delantal impecable y su olor a plato terminado veo un mundo de mujeres fuertes y devotas, mujeres que defendieron su causa de amas de casa y trabajadoras, un mundo que devastado por guerras y entre guerras, odios y armas logró sanar algunas almas a fuerza de humeantes sopas y guisos especiales, un mundo quebrantado por la fuerza de sus abrazos en una época en la que el cariño estaba vedado. Un combate a fuerza de tortas calientes y ropa lavada a mano, un mundo de almidón al que juzgamos incomprensible sin entender que fue su cuidado, su fuera y sus brazos los que permitieron que soltáramos los lazos.
Hoy mi abuela pertenece al mundo de los recuerdos, y como cada vez que una persona muere todo lo que representaba muere con ella, para mi el día que se fue mi abuela, el mundo estático, cálido y predecible se fue con ella.
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